La crisis migratoria en la frontera de Ceuta se ha convertido en la más letal registrada en esa zona en los últimos años. El delegado del Gobierno español en la ciudad autónoma, Miguel Ángel Pérez, confirmó este domingo por la mañana 72 víctimas mortales, una cifra que las organizaciones que trabajan sobre el terreno consideran provisional y muy por debajo de la realidad.

Helena Maleno, fundadora de Caminando Fronteras, entidad con presencia permanente en esa frontera y dedicada a la defensa de los derechos de los migrantes, fue contundente en su valoración: el número definitivo de fallecidos superará de largo el centenar. Maleno lleva años documentando los movimientos migratorios en la zona y sus estimaciones han demostrado históricamente acercarse más a la realidad que los datos oficiales iniciales.

La cifra oficial de 72 muertos, punto de partida de un balance aún abierto

La distancia entre el recuento gubernamental y las proyecciones de las ONG especializadas no es un fenómeno nuevo en las tragedias fronterizas españolas. En episodios anteriores, los datos definitivos han acabado siendo significativamente más altos que los comunicados en las primeras horas por las autoridades, tanto por la dificultad de localizar los cuerpos en el mar como por el número de desaparecidos que nunca llegan a ser recuperados.

Por el momento, el Gobierno central no ha proporcionado un desglose detallado de las circunstancias en que se produjeron las muertes ni ha concretado cuántas personas participaban en el intento de cruce que desencadenó esta tragedia. Tampoco ha trascendido información oficial sobre el operativo de rescate desplegado ni sobre las personas que lograron llegar con vida a territorio español.