El mundo del alpinismo ha perdido a una de sus figuras más reconocibles. Nirmal Purja, de 43 años, murió este domingo después de que su cuerpo fuera localizado en las laderas del Broad Peak, uno de los catorce ochomiles del planeta, tras ser arrastrado por una avalancha el pasado jueves junto al resto de su expedición. La búsqueda, que se prolongó durante días, concluyó con la confirmación de su muerte y la de al menos ocho de los nueve alpinistas que permanecían desaparecidos.

Purja, de doble nacionalidad británica y nepalesa, era mucho más que un montañero de élite. En 2019 protagonizó una de las gestas más comentadas de la historia del alpinismo moderno: completó la cumbre de los catorce ochomiles en poco menos de siete meses, un récord que pulverizó la marca anterior y que popularizó el documental 14 Peaks: Nothing Is Impossible, producido por Netflix. Su imagen, sus maneras directas y su capacidad para comunicar convirtieron la alta montaña en un territorio con audiencias masivas.

Entre las víctimas, la primera mujer de Omán en coronar el Everest

La tragedia del Broad Peak no afectó únicamente a Purja. Entre los alpinistas fallecidos en la avalancha se encuentra Nadhira Alharthy, cuya muerte añade otra dimensión de pérdida a la jornada: era la primera mujer de Omán en alcanzar la cima del Everest, un logro que la había convertido en referente del alpinismo femenino en el mundo árabe. De los diez expedicionarios desaparecidos tras el alud del jueves, nueve han sido confirmados muertos; el paradero del décimo aún no ha sido determinado de forma oficial según la información disponible.

El Broad Peak, situado en la cadena del Karakórum, en la frontera entre Pakistán y China, supera los 8.047 metros de altitud y es considerado uno de los ochomiles técnicamente más exigentes. Las avalanchas constituyen uno de los mayores riesgos en este tipo de ascensiones, y la presente temporada ha vuelto a evidenciar la brutalidad de las condiciones en la llamada zona de la muerte.