Josep Vilarasau, la figura que durante casi tres décadas condujo La Caixa desde su etapa como caja de ahorros regional hasta consolidarla como un gigante financiero de primer orden, ha fallecido a los 95 años. La noticia fue avanzada por La Vanguardia y confirmada posteriormente por L'ARA.

Vilarasau tomó las riendas de la entidad en 1976, primero como director general, y ejerció después como presidente hasta su retirada en 2003. Esos 27 años de mando ininterrumpido coincidieron con una de las transformaciones más profundas que ha vivido el sistema financiero español: la apertura de mercados, la reconversión del sector y la irrupción de la competencia bancaria internacional. La Caixa no solo sobrevivió a ese proceso, sino que emergió de él como uno de sus grandes ganadores.

De caja de ahorros a grupo financiero de referencia

Bajo su dirección, La Caixa acometió una expansión territorial y de negocio que la convirtió en la mayor caja de ahorros de España y una de las más relevantes del sur de Europa. La apuesta por la diversificación —con inversiones en sectores como las telecomunicaciones, las infraestructuras o la energía a través de su cartera industrial— fue una de las señas de identidad de su gestión y sentó las bases del modelo que la entidad desarrollaría en los años posteriores.

Vilarasau fue también uno de los impulsores del peso social y cultural de la obra de La Caixa, que bajo su mandato amplió significativamente su presencia en ámbitos como la ciencia, la educación y la acción social, consolidando una Fundación que hoy sigue siendo una de las más activas del país.

Su trayectoria al frente de la entidad le valió un reconocimiento generalizado en los círculos empresariales y financieros catalanes, donde se le consideraba uno de los grandes gestores de la segunda mitad del siglo XX.