Cinco meses después de que el Departament d'Educació abriera una investigación interna sobre las irregularidades detectadas en la aplicación de las pruebas PISA en Catalunya, la consellera Esther Niubó sigue sin ofrecer una explicación sustancial sobre lo ocurrido. La responsable de Educació ha optado por repetir la fórmula de la «incidència tècnica» y remitir a esa investigación todavía abierta cada vez que se le pregunta por el asunto, sin que hasta ahora haya trascendido ningún resultado concreto.

El fiasco con las pruebas PISA —el programa de evaluación internacional del rendimiento de los estudiantes que elabora la OCDE— afectó a Catalunya de forma singular, con problemas en el proceso de aplicación que han generado dudas sobre la validez y la representatividad de los datos obtenidos. El Govern nunca ha detallado públicamente en qué consistió exactamente la incidencia, cuántos centros o alumnos se vieron afectados ni qué consecuencias ha tenido sobre los resultados catalanes en la comparativa internacional.

Una investigación que no arroja resultados públicos tras casi medio año

El hecho de que la investigación interna se abriera en marzo y no haya producido ninguna conclusión pública en cinco meses es, por sí solo, un dato que exige explicación. En ese tiempo, el Departament d'Educació no ha comparecido ante el Parlament para dar cuenta del asunto, ni ha facilitado a los centros educativos, a las familias ni a la opinión pública información sobre las causas del problema o las medidas adoptadas para evitar que se repita.

La actitud de Niubó contrasta con la relevancia que el propio Govern otorga a los resultados PISA cuando le son favorables: en otras convocatorias, la Generalitat ha difundido con profusión los datos que situaban a Catalunya por encima de la media española o europea. Que ahora se refugie en tecnicismos sin concretar cuando los resultados y el proceso generan controversia revela una asimetría informativa que no favorece la confianza en la gestión pública de la educación.

La oposición parlamentaria ha exigido en varias ocasiones que la consellera comparezca a dar explicaciones, sin éxito hasta el momento. Mientras la investigación permanece abierta de forma indefinida, las preguntas sobre qué falló, quién es responsable y qué impacto real tuvo el desbarajuste sobre los datos de rendimiento del sistema educativo catalán siguen sin respuesta.