Rusia lanzó esta madrugada del jueves un ataque masivo con misiles y drones sobre varias regiones de Ucrania que causó la muerte de al menos ocho personas, entre ellas dos niñas de 5 y 12 años. El balance de víctimas convierte este bombardeo nocturno en uno de los más letales de las últimas semanas en el conflicto.

La zona más golpeada fue la región de Krivi Rig, ciudad del centro del país que es también el lugar de nacimiento del presidente Volodímir Zelenski. Desde el inicio de la guerra, el área ha sufrido ataques repetidos que han obligado a buena parte de su población a desplazarse hacia zonas más seguras dentro del propio país o al extranjero.

Dos niñas entre las víctimas del ataque

La muerte de las dos menores, de 5 y 12 años respectivamente, subraya el impacto directo de los bombardeos sobre la población civil. Las autoridades ucranianas no han precisado en qué localidad exacta dentro de la región de Krivi Rig se produjeron estas bajas, aunque la información disponible sitúa allí el mayor número de fallecidos del ataque.

El uso combinado de misiles y drones responde a una táctica recurrente del ejército ruso para saturar los sistemas de defensa antiaérea ucranianos y maximizar el alcance territorial de cada ofensiva nocturna. Ucrania lleva meses denunciando ante sus aliados occidentales la insuficiencia de los sistemas de intercepción disponibles para hacer frente a oleadas de este tipo.