El juez José Luis Calama ha dado un paso relevante en la investigación que sigue los movimientos de José Luis Rodríguez Zapatero antes del parón estival. Tras recibir un nuevo informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional, el magistrado ha autorizado el rastreo de 57 cuentas bancarias vinculadas al expresidente del Gobierno y a su entorno, con el objetivo de reconstruir el mapa financiero de la presunta estructura investigada.

El auto, al que ha tenido acceso el diario Ara, permite a los investigadores recabar información detallada sobre esos movimientos de capital. La investigación gira en torno a lo que la instrucción judicial describe como una estructura organizada y estable orientada al ejercicio de influencias ilícitas en beneficio de determinados clientes, fórmula jurídica que apunta a la figura del tráfico de influencias.

La UDEF, motor de la instrucción

El nuevo informe policial de la UDEF ha sido el detonante directo de esta batería de diligencias. La unidad especializada en delitos económicos ha aportado elementos suficientes para que el juez considerara justificado ampliar el perímetro financiero de la investigación, lo que eleva la complejidad y el alcance formal del procedimiento. El hecho de que se solicite información sobre 57 cuentas distintas da una idea del volumen de rastreo económico que la instrucción tiene por delante.

Zapatero, presidente del Gobierno entre 2004 y 2011, lleva meses en el foco judicial por su actividad como intermediario o asesor en el ámbito internacional tras abandonar la primera línea política. La investigación no se circunscribe a su figura individual, sino que apunta a un engranaje más amplio en el que habrían participado terceros beneficiados por esas supuestas gestiones de influencia.