Santiago Abascal ha abierto la puerta a que Vox retire sus candidaturas al Senado en determinadas circunscripciones donde sus posibilidades de obtener representación son prácticamente nulas, con el objetivo de no dividir el voto de la derecha y facilitar así la mayoría absoluta del PP en la Cámara Alta. El líder de Vox lo formuló con un mensaje en la red social X en el que prometía actuar con "altura de miras" frente a la alianza electoral sellada entre el PSOE y el Frente Amplio para la misma cámara.

La reacción de Abascal llegó en respuesta al acuerdo entre el partido de Pedro Sánchez y el Frente Amplio para presentar listas conjuntas al Senado, una estrategia que busca precisamente evitar que Alberto Núñez Feijóo logre controlar la Cámara Alta. "Sánchez es capaz de todo por destruir España. Pero nosotros también somos capaces de todo por salvarla", escribió el presidente de Vox, añadiendo que harán "lo necesario para que España sea libre y no dependa ni de Sánchez ni de ninguno de sus secuaces".

Dos opciones sobre la mesa, con el plazo de candidaturas aún abierto

Fuentes de Vox han confirmado que la cuestión se debatirá en el comité ejecutivo nacional convocado para los próximos días. El secretario general del partido, Ignacio Garriga, ya reconoció en El Escorial que habrá que tomar "decisiones difíciles". Sobre la mesa hay dos vías: integrar a cuadros de Vox en las listas del PP —opción que se da prácticamente por descartada— o retirar la papeleta propia en aquellas provincias donde la formación no tiene posibilidades reales de obtener escaño.

La ventana para actuar sigue abierta: aunque venció el plazo para formalizar coaliciones electorales, la presentación de candidaturas puede hacerse hasta el 26 de octubre, lo que técnicamente también deja margen para retiradas de última hora. Vox ocupa actualmente un único escaño en el Senado, correspondiente a la cuota de designación autonómica, lo que hace especialmente significativo el peso que sus candidatos al voto directo podrían tener en provincias disputadas donde el escrutinio entre PP e izquierda sea ajustado.