Alberto Núñez Feijóo presentó este lunes en Madrid un documento que él mismo denominó «contrato con España», un manifiesto de reconstrucción nacional en el que asumió un compromiso personal —«con mi nombre, con mi trayectoria y con todo lo que soy»— y articuló su proyecto de gobierno en torno a cuatro principios: la verdad, la ley, el esfuerzo y la unidad.

El acto arrancó con un diagnóstico sin inventario concreto de la legislatura. Feijóo afirmó que el daño causado al país «ha sido grande, pero no irreversible», y acusó a quienes han gobernado de polarizar deliberadamente para enfrentar a los ciudadanos. Reclamó un gobierno que respete a las Cortes, que no ejerza el poder mediante «chantajes» y que ponga fin a lo que calificó como dos años de bloqueo presupuestario.

Vivienda, pensiones e inmigración, en el centro del programa

En materia de vivienda, Feijóo reiteró su propuesta de construir al menos un millón de nuevas viviendas y subrayó que «la propiedad se respeta», en una referencia implícita a las medidas de intervención del mercado impulsadas por el actual gobierno. Sobre las pensiones, ratificó el compromiso de revalorizarlas conforme al IPC.

En inmigración, el presidente del PP defendió el derecho de los ciudadanos a saber «quién entra y para qué», y condicionó la solidaridad a la responsabilidad y al respeto de los valores del país de acogida, mencionando explícitamente el respeto a las mujeres y al colectivo homosexual. Sobre seguridad, apostó por dotación de más medios, mayor reconocimiento institucional y más autoridad para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Clase media, jóvenes y modelo de Estado

Feijóo situó a la clase media como «el motor de España» que debe recuperar su centralidad, y puso el foco en los jóvenes: denunció que el futuro de un joven no puede depender más del nivel económico de sus padres que de su propio esfuerzo. También prometió reducir el gasto «indebido» y exigir responsabilidad política a quienes incurran en corrupción, «sea quien sea».

El líder popular abordó asimismo el modelo territorial y lingüístico: garantizó el uso del castellano en todo el territorio nacional y el reconocimiento de las lenguas cooficiales en sus respectivos territorios. Apeló a un «patriotismo sereno y exigente» y vinculó la reconstrucción del país a recuperar la credibilidad de la palabra del presidente del Gobierno.

Feijóo resumió sus compromisos en cuatro ejes: defender la soberanía e integridad de España, mejorar la calidad democrática y la separación de poderes, ordenar la inmigración y garantizar la revalorización de las pensiones. El acto se celebró cuatro días antes del inicio oficial de la campaña electoral del 29-N, con el PP situado como favorito en la mayor parte de los sondeos publicados.