Claves
- Más de 50 menores duermen a la intemperie frente a la comisaría de Ceuta tras un operativo policial.
- El presidente ceutí Vivas afirma que había plazas de acogida disponibles y que la espera era innecesaria.
- Solo se han iniciado 160 expedientes de repatriación de los cerca de 4.000 menores llegados a Ceuta.
- Los centros de menores de la Ciudad Autónoma están saturados con más de 3.000 tutelados registrados.
Más de medio centenar de menores migrantes no acompañados pasaron la noche del domingo al lunes a la intemperie frente a la Jefatura Superior de Policía de Ceuta, en el Paseo de Colón, aguardando ser identificados antes de ser derivados a alguno de los once centros de acogida de la Ciudad Autónoma. Varios de ellos sostenían carteles con el texto «Soy menor» mientras esperaban su turno para acceder a las dependencias policiales en grupos de diez.
Los jóvenes fueron trasladados en autobús hasta ese punto el domingo por la tarde, en plena lluvia, como parte de un operativo de la Policía Nacional para desalojar asentamientos irregulares en distintos puntos de la ciudad: las barriadas de Los Rosales y el Poblado de Regulares, las naves del Tarajal y los entornos del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). El delegado del Gobierno, David De la Encina, cifró en más de 200 los niños y adolescentes retirados solo de las naves del Tarajal. En total, el operativo localizó a unas 500 personas migrantes, de las que casi la mitad eran menores de edad.
Vivas acusa al Gobierno de dejar a los menores a la intemperie sin necesidad
Juan Jesús Vivas, presidente de la Ciudad Autónoma, fue rotundo este lunes en una comparecencia en el Palacio Autonómico: los menores no tendrían que haber dormido en la calle porque había capacidad suficiente en los centros de acogida para recibirlos sin esperar a completar su filiación. Según explicó, la identificación y el triaje pueden realizarse una vez que los menores ya están alojados en los recursos, por lo que el requisito previo no era imprescindible.
Vivas también respondió al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien el viernes anterior había reprochado a la Ciudad que no estuviera haciendo «los deberes» en materia de acogida. El presidente ceutí rechazó ese planteamiento y trasladó la responsabilidad al Ejecutivo nacional, al que acusó de no haber evitado lo que calificó de «invasión». Cuestionó además la eficacia de la política de repatriaciones: según sus datos, de los entre 3.500 y 4.000 menores que llegaron a Ceuta, únicamente se han iniciado 160 expedientes de reagrupación familiar con Marruecos. «Si las relaciones del Gobierno con Marruecos son tan fluidas y tan buenas, ¿por qué no se llega a un acuerdo para facilitar estas repatriaciones?», preguntó Vivas.
Los centros de acogida, saturados con más de 3.000 menores registrados
La situación de fondo es de desbordamiento sostenido. El área responsable de la tutela de menores en Ceuta tiene registrados más de 3.000 niños y adolescentes, los once centros disponibles están al límite y todavía hay menores que permanecen en la calle. A las diez de la mañana del lunes, los que esperaban frente a comisaría continuaban en el exterior, acompañados por una representante de una ONG y bajo la supervisión de agentes policiales que regulaban los accesos.