Vox ha presentado una querella ante la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Madrid contra el delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Francisco Martín Aranda, y contra los organizadores de la acampada por el acceso a la vivienda instalada en la Puerta del Sol. El partido ejerce la acción como acusación popular.

La acampada lleva más de dos semanas concentrada en la plaza madrileña. Se inició pocos días después del desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años que murió la semana pasada, y reúne a colectivos que exigen cambios en las políticas de vivienda para hacerla más asequible.

Dos frentes judiciales: el delegado del Gobierno y los organizadores

Respecto a Martín Aranda, la querella le atribuye presuntos delitos de omisión del deber de perseguir delitos y de prevaricación administrativa en comisión por omisión. El argumento central es que el delegado, pese a haber recibido requerimientos tanto del Ayuntamiento como de la Comunidad de Madrid —acompañados de informes y documentación gráfica—, no impulsó actuación alguna ante hechos con apariencia delictiva.

Entre los hechos concretos que recoge el escrito figuran la presencia de piedras y cuchillos de hoja superior a 11 centímetros en el campamento, grafitis, pintadas, daños en la Real Casa de Correos y en la escultura del Oso y el Madroño, así como agresiones, coacciones y robos a equipos de comunicación de varios medios. Vox sostiene que la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana obliga al delegado a identificar a los portadores de objetos peligrosos, retirar obstáculos y restablecer el orden, y que el derecho de reunión no ampara una ocupación permanente e indefinida del espacio público sin comunicación previa.

En cuanto a los organizadores, la querella se dirige contra portavoces del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid, de la Coordinadora Juvenil Socialista y de la Comisión de Urbanismo, entre otros promotores. Se les acusa de un delito de reunión ilícita con concurrencia de armas u objetos peligrosos, por no haber impedido la presencia de dichos elementos en el campamento.