Claves
- Manifestación del 12-O en Barcelona con Ceuta como reivindicación central
- PP, Vox y Ciudadanos usaron el acto como primer mitin de precampaña para el 29-N
- Fernández y Garriga apelaron al cambio de gobierno y a la unidad frente a la inmigración
- Presencia de grupos de extrema derecha como Núcleo Nacional con el rostro tapado
La Diada Nacional de España reunió este lunes a miles de personas en el centro de Barcelona en una manifestación que situó la situación de Ceuta en el primer plano de la protesta. El acto, convocado por la plataforma Unidos por Ceuta, discurrió por el paseo de Gràcia desde la calle Provença hasta la Gran Via, donde se leyó un manifiesto final, y contó con la presencia de dirigentes del PP, Vox y Ciudadanos.
El contexto político marcó la jornada con claridad: la manifestación tuvo lugar exactamente un mes antes del inicio de la campaña de las elecciones generales del 29 de noviembre, lo que convirtió el acto en un primer escenario de movilización electoral para los partidos de la derecha.
Fernández apela al cambio y Garriga a la «unidad» frente a la inmigración
El presidente del PP en Catalunya, Alejandro Fernández, abrió su intervención apelando a la «esperanza» y vaticinando que los comicios de noviembre traerán «un cambio que volverá a unir a los españoles» tras ocho años de Gobierno socialista bajo Pedro Sánchez.
Por su parte, el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, pidió a los catalanes «olvidar rencillas» y apostar por la «unidad» ante lo que describió como la «amenaza de la invasión migratoria», argumentando que esta comprometía la propia «identidad catalana». Sus palabras precedieron al acto político de su partido en la plaça del Rei, titulado 'Reconquista'.
Entre los asistentes, muchos portaban banderas españolas y de Ceuta. A lo largo de la marcha se escucharon proclamas como «No nos engañan, Cataluña es España» o «Yo soy español», junto a cánticos insultantes contra el presidente del Gobierno y peticiones de «prisión» para él. Algunas pancartas mostraban lemas religiosos como «España, tierra de María» o «España será católica o no será».