Claves
- 350 agentes desalojaron en dos horas a 500 migrantes del asentamiento del Guano
- El Gobierno dice haber cumplido su objetivo cuatro días antes del plazo previsto
- Unos 12.000 migrantes han regresado a Marruecos desde el 10 de agosto
- Centenares de personas siguen en barriadas periféricas de Ceuta
Una operación coordinada de 350 funcionarios de la Policía Nacional, la Guardia Civil, la Policía Local y las Fuerzas Armadas culminó el desalojo del asentamiento del Guano, en la playa del Trampolín de Ceuta, en apenas dos horas de la mañana del martes. Las unas 500 personas que lo ocupaban recibieron dos opciones: regresar voluntariamente a Marruecos a través del paso del Tarajal o ser trasladadas al Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) para iniciar los trámites de reubicación en los recursos de acogida de la ciudad.
Al terminar el operativo, la explanada quedó cubierta de residuos: bombonas de gas, bolsas de plástico, latas y enseres personales dispersos por la orilla. «Tardará mucho en recuperarse», lamentó un vecino ceutí presente en el desalojo, quien auguró que esa playa «ya no va a ser como antes». Varios furgones policiales permanecieron apostados en los accesos durante la tarde para impedir el regreso de los desalojados. Los menores hallados en el campamento fueron derivados a centros específicos habilitados para su atención, mientras un grupo de ocupantes huyó hacia las montañas que rodean la ciudad.
El Gobierno anuncia el cumplimiento anticipado de sus objetivos
El ministro de Política Territorial y coordinador del mando único de la crisis migratoria, Ángel Víctor Torres, compareció tras el desalojo para comunicar que el Ejecutivo había despejado todos los asentamientos del litoral ceutí cuatro días antes del plazo que él mismo había fijado públicamente. «Adquirimos un compromiso hace semanas: que el 15 de octubre alcanzaríamos la normalidad en las costas de Ceuta. Lo hemos conseguido el 11 de octubre», afirmó.
La intervención en el Guano es la última de una serie de desalojos que en las semanas anteriores afectaron también a la zona de la desalinizadora, la playa de Benítez y la propia playa del Trampolín, donde los agentes actuaron los días 4 y 5 de octubre. Según los datos del Gobierno, cerca de 12.000 personas han regresado a Marruecos desde el pasado 10 de agosto, de las aproximadamente 70.000 que cruzaron de forma irregular el Tarajal en julio.
Centenares de migrantes siguen en barriadas periféricas
A pesar del balance oficial, la situación dista de estar resuelta. Centenares de personas permanecen ocultas en barriadas periféricas como Los Rosales o El Príncipe, según reconoció el propio Torres, que anunció que las fuerzas de seguridad actuarán también en esas zonas para lograr lo que denominó una «normalidad completa». En las inmediaciones de la muralla de Ceuta se sigue observando a personas sin rumbo definido, incluidos menores no acompañados y madres con hijos en naves y edificios de otras barriadas, a la espera de instrucciones de las autoridades.
El desalojo se produjo con la visita de los Reyes Felipe VI y Letizia a Ceuta prevista para 48 horas después, lo que convirtió la operación en el telón de fondo de esa agenda institucional.