Gabriel Rufián y la dirección de Esquerra Republicana de Catalunya se han dado hasta el domingo por la tarde para resolver si el portavoz del partido en el Congreso encabeza de nuevo la candidatura al 28-N. Fuentes conocedoras de las conversaciones aseguran que el proceso marcha por buen camino y está «bastante encauzado», aunque advierten de que el acuerdo no está sellado.

El plazo para que los candidatos reúnan los apoyos necesarios vence este domingo a las seis de la tarde. Rufián necesita el respaldo de unos 400 militantes o bien el de un tercio de la ejecutiva nacional, o el 25% del consejo nacional, para formalizar su candidatura.

Las condiciones que pone Rufián

El portavoz republicano en Madrid exige mayor protagonismo en la elaboración de las listas y más autonomía estratégica. Además, plantea alguna fórmula de cooperación con otras fuerzas de izquierdas, tanto soberanistas como de ámbito estatal, argumentando que sin esa suma el bloque para frenar un gobierno del PP y Vox «no da». La dirección de ERC, sin embargo, concurrirá con sus propias siglas, aunque sí repetirá la coalición con EH Bildu en el Senado, como ya hizo en 2023.

Durante varios días, ambas partes mantuvieron el pulso sin moverse. El jueves, ante la falta de señales de Rufián, ERC comenzó a explorar alternativas. Trascendió que Jordi Albert, portavoz adjunto en el Parlament, recogía avales para encabezar la candidatura por el Baix Llobregat. También circularon nombres como los de Oriol Junqueras y el exconseller Raül Romeva, ambos próximos a quedar amnistiados. Junqueras descartó esta vía públicamente para concentrarse en su candidatura a la presidencia de la Generalitat.

Fue ese movimiento el que llevó a Rufián a romper su silencio y a aclarar que quiere seguir representando a ERC, pero con condiciones. Si la negociación concluye favorablemente, le acompañarían en las listas Norma Pujol por Tarragona, Inés Granollers por Lleida y, por Girona, se decidirá entre Teresa Jordà y Etna Estrems.

El Frente Amplio y Podemos también llaman a Rufián

Mientras la negociación interna de ERC se resolvía a última hora, desde otras fuerzas de izquierda se multiplicaban los llamamientos al portavoz republicano. Ada Colau había planteado que Rufián liderara el Frente Amplio, propuesta que Gerardo Pisarello, de los Comuns, respaldó públicamente este sábado. Por su parte, Podemos le invitó a presentarse a sus primarias, cuyo plazo de inscripción también cerraba el domingo. Rufián, por tanto, debía resolver en cuestión de horas si seguía en ERC o exploraba otro camino.