El juez que instruye el denominado caso Leire ha descartado, de momento, ampliar la investigación al PSOE. En su resolución, el magistrado admite que los hechos que rodean a esta causa «pueden presentar apariencia delictiva», pero argumenta que resulta prematuro dirigir la investigación hacia el partido socialista sin antes concluir las diligencias que ya están en curso.

La decisión judicial no cierra definitivamente esa vía, sino que la aplaza. El juez condiciona cualquier avance en esa dirección a los resultados de las actuaciones pendientes, lo que deja abierta la puerta a una eventual ampliación del foco investigador si las pesquisas en marcha así lo justifican.

Una causa que acumula frentes abiertos

El caso Leire es una de las investigaciones que orbitan en torno al entorno del PSOE y que, en los últimos meses, ha generado una atención creciente en los medios y en los juzgados. La cautela del instructor refleja una postura clásica en la fase de instrucción: no ampliar el perímetro de los investigados antes de consolidar el material probatorio sobre los hechos ya objeto de pesquisa.

Con todo, el hecho de que el propio magistrado reconozca en su auto esa «apariencia delictiva» no es un detalle menor. En términos procesales, supone que el juez no descarta la existencia de indicios, sino que considera que todavía no dispone de los elementos suficientes para dar ese paso con garantías jurídicas. La expresión tiene peso: no es una absolución anticipada, sino una pausa instrumental.

Las diligencias pendientes a las que alude la resolución serán, por tanto, determinantes para saber si la investigación acaba por alcanzar al PSOE como organización o queda circunscrita a los individuos ya en el punto de mira de la causa.