Claves
- Aliança Catalana sube de 2 a 30 escaños según el sondeo de Ipsos
- Junts se desploma 19 diputados y pierde once puntos de voto
- El gobierno de Illa se quedaría a once escaños de la mayoría absoluta
- Vox gana siete diputados y se convierte en quinta fuerza ascendente
Si las elecciones al Parlament se celebrasen hoy, Aliança Catalana pasaría de los dos diputados conseguidos en mayo de 2024 a nada menos que 30, empatando con el PSC de Salvador Illa en la primera posición. Así lo refleja una encuesta de Ipsos encargada por La Vanguardia y elaborada entre el 23 de septiembre y el 1 de octubre, que dibuja un vuelco de proporciones históricas en el mapa político catalán.
El ascenso de la formación de Sílvia Orriols es el titular más llamativo del sondeo: 28 escaños más y 14 puntos adicionales en estimación de voto respecto a los últimos comicios. Un crecimiento que no tiene precedentes recientes en Catalunya y que se produce en gran medida a costa de Junts, el gran hundido de la encuesta. El partido de Carles Puigdemont pasaría de 35 diputados a tan solo 16, una pérdida de 19 representantes y once puntos de apoyo. Una caída que lo convertiría en quinta fuerza parlamentaria.
El PSC pierde doce escaños y el tripartito de Illa se queda sin mayoría
Los socialistas, que gobiernan Catalunya con el apoyo de ERC y los Comuns, también acusarían el reordenamiento del voto. El PSC pasaría de 42 a 30 diputados, cediendo seis puntos de estimación de voto. La suma de la actual mayoría de gobierno —PSC, ERC y Comuns— quedaría en 57 escaños según las proyecciones, muy lejos de los 68 necesarios para la mayoría absoluta. Los Comuns, por su parte, caerían de seis a cuatro diputados.
ERC sería una de las pocas formaciones que mejoraría respecto a 2024, pasando de 20 a 23 diputados y colocándose como tercera fuerza. La CUP mantendría sus cuatro representantes sin variación.
Vox se consolida como actor decisivo y el PP retrocede
El otro movimiento destacado en el sondeo es el de Vox, que ganaría siete escaños —de 11 a 18— y cinco puntos en estimación de voto. El PP, en cambio, perdería cuatro diputados, quedándose en 11. La suma de los cuatro partidos situados a la derecha del espectro —Aliança Catalana, Vox, Junts y PP— alcanzaría los 75 escaños, una mayoría holgada en números absolutos pero políticamente inviable dado el abismo ideológico entre sus componentes.
En el bloque independentista, Aliança, ERC, Junts y la CUP sumarían 73 diputados, cinco por encima de la mayoría absoluta. Sin embargo, la incompatibilidad entre el discurso rupturista de Orriols y el perfil de Junqueras hace muy improbable cualquier entendimiento de gobierno entre esas fuerzas. En términos de voto, el independentismo seguiría sin alcanzar el 50% del respaldo popular.
El resultado que proyecta el sondeo es, en definitiva, un Parlament extraordinariamente fragmentado donde ningún bloque coherente suma para gobernar. Una situación que, de confirmarse en unas elecciones reales, podría abocar a Catalunya a una nueva ronda de negociaciones estériles —o a nuevos comicios— con todo lo que eso implica en términos de parálisis institucional y gestión de los servicios públicos.