Claves
- La Audiencia de Barcelona archiva la causa por desobediencia contra Rovira
- Era el último procedimiento judicial activo derivado del 1-O contra la exlíder de ERC
- Rovira reside en Ginebra desde marzo de 2018, cuando huyó ante la causa por rebelión
- La amnistía fue aprobada en 2024 con el apoyo de ERC en el Congreso
La Audiencia de Barcelona ha aplicado la ley de amnistía a Marta Rovira y ha cerrado la causa que aún mantenía abierta contra ella por desobediencia, derivada de los hechos del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017. La resolución, a la que ha tenido acceso el diario Ara, pone fin al último procedimiento judicial que pesaba sobre la exsecretaria general de ERC en los tribunales catalanes.
Rovira abandonó España el 23 de marzo de 2018 para instalarse en Suiza, después de que el Tribunal Supremo le abriera una causa por rebelión en el marco de la investigación sobre la organización del referéndum. A lo largo de los años siguientes, la acusación fue mutando: de rebelión pasó a sedición en 2019, y este delito fue posteriormente derogado por el Gobierno de Pedro Sánchez en la reforma del Código Penal de diciembre de 2022. Desde entonces, el único cargo que permanecía activo era el de desobediencia, que es precisamente el que ahora ampara la amnistía.
Un exilio que duró más de siete años
La líder de ERC lleva más de siete años residiendo en Ginebra, desde donde ha seguido ejerciendo un papel central en la política del partido, incluyendo su papel en las negociaciones que permitieron la investidura de Salvador Illa como presidente de la Generalitat. La aplicación de la amnistía elimina el principal obstáculo judicial que le impedía regresar sin riesgo de detención o procesamiento en España, aunque en ningún momento ha existido una orden de arresto europea vigente contra ella.
La ley de amnistía fue aprobada por las Cortes Generales en 2024 con el respaldo de los partidos que sostienen el Gobierno de Sánchez, incluido ERC, y ha ido siendo aplicada de forma progresiva por los distintos tribunales a los procesados y condenados en el marco del procés. El caso de Rovira, que nunca llegó a juicio oral, completaba ahora ese recorrido con el archivo definitivo en la Audiencia de Barcelona.