La Reserva Federal de Estados Unidos ha aprobado la adquisición de Webster Bank por parte del Banco Santander en una operación valorada en 12.200 millones de dólares, equivalentes a unos 10.500 millones de euros al tipo de cambio actual. El visto bueno del supervisor monetario estadounidense despeja el principal obstáculo regulatorio que quedaba pendiente para cerrar la compra.

Webster Bank es una entidad de banca minorista y comercial con presencia en el mercado norteamericano. La incorporación de este banco al grupo Santander supone un salto significativo en el peso de la entidad española en Estados Unidos, mercado en el que ya opera a través de Santander US, la filial que agrupa sus negocios al otro lado del Atlántico.

Una apuesta de 10.500 millones por el mercado estadounidense

La operación convierte esta compra en una de las más ambiciosas acometidas por un banco de origen español en suelo norteamericano en las últimas décadas. Con la aprobación de la Fed, Santander obtiene el aval del organismo que vela por la estabilidad del sistema financiero de la primera economía mundial, un requisito imprescindible para que cualquier entidad extranjera pueda absorber un banco con depósitos y actividad en territorio estadounidense.

El precio acordado, 12.200 millones de dólares, refleja la envergadura de Webster Bank como institución financiera de tamaño medio con una base de clientes consolidada. Para el Santander, la transacción encaja en la estrategia de diversificación geográfica que la presidenta Ana Botín ha impulsado en los últimos años, con América como eje central de crecimiento fuera de Europa.