La Generalitat de Catalunya ha presentado el nuevo Plan de Salud con horizonte 2035, un documento que establece como objetivo central elevar hasta los 70 años la esperanza de vida con calidad, es decir, el número de años que los ciudadanos viven sin enfermedades o discapacidades que limiten su autonomía. El plan fija metas concretas en tres ámbitos principales: la reducción de la obesidad, el descenso del consumo de tabaco y la disminución de las muertes por cáncer consideradas evitables.

Entre los compromisos cuantificables del documento figura una reducción del 15% de la mortalidad evitable en Catalunya antes de que finalice la década. Esta categoría engloba muertes que la medicina preventiva y los hábitos saludables pueden frenar, como las asociadas al tabaquismo, la alimentación deficiente o el sedentarismo. El plan apuesta por actuaciones tanto sobre el sistema sanitario como sobre los determinantes sociales que inciden en la salud de la población.

Obesidad y tabaco, focos prioritarios de la estrategia

El Govern identifica la obesidad y el consumo de tabaco como dos de los factores de riesgo con mayor impacto en la carga de enfermedad de Catalunya. El plan no detalla todavía las medidas concretas de intervención para cada uno de estos ámbitos, pero sí enmarca la estrategia dentro de un enfoque de salud pública que combina prevención, detección precoz y atención primaria. La lucha contra el cáncer aparece igualmente como eje central, con la reducción de la mortalidad asociada como indicador de seguimiento del conjunto del plan.

El documento presentado por el Departament de Salut tiene una vigencia de diez años y establece un marco de evaluación periódica para comprobar si los objetivos intermedios se van cumpliendo. La Generalitat no ha concretado en esta presentación el presupuesto asignado ni el desglose de las partidas que financiarán cada línea de actuación, aspectos que determinarán en gran medida la viabilidad real de las metas fijadas.