El Parlament de Catalunya ha dado un doble revés a Salvador Illa en una misma sesión: ha rechazado validar su propuesta más ambiciosa en materia de vivienda —que la Generalitat adquiriese la mitad de un inmueble junto a particulares mayores de 40 años— y, al mismo tiempo, ha impedido prosperar las iniciativas de reprobación que varios grupos habían impulsado contra el president y todo su Govern.

El resultado deja a Illa en una posición incómoda: ni derrotado institucionalmente —la reprobación no salió adelante gracias a los votos de ERC, los Comuns y el propio PSC—, ni respaldado en su agenda política. La medida estrella que había anunciado apenas días antes quedó sin el aval parlamentario necesario para avanzar, lo que revela la fragilidad de su mayoría a la hora de traducir propuestas en compromisos reales de la cámara.

Junts, PP y CUP intentaron la reprobación; ERC y Comuns la frenaron

Las propuestas de resolución para reprobar al Govern procedían de Junts per Catalunya, el Partido Popular y la CUP, tres grupos con perfiles muy distintos pero coincidentes en su voluntad de forzar una derrota política de calado al Ejecutivo de Illa. Sin embargo, la suma de ERC, els Comuns y el PSC fue suficiente para bloquear ese camino. ERC y los Comuns vuelven así a ejercer de cortafuegos del president en el hemiciclo, pese a no formar parte del Govern, una posición que los sitúa en una zona de ambigüedad política creciente frente a sus propios electorados.

La propuesta de cofinanciación de vivienda que el Govern llevó al debate había sido presentada por Illa como una solución innovadora al problema del acceso a la propiedad: la Generalitat compraría el 50% de un inmueble junto a ciudadanos mayores de 40 años que no pudieran afrontar la compra en solitario. Un esquema de copropiedad público-privada que, según sus defensores, rebajaría la barrera de entrada al mercado sin necesidad de subvenciones directas al uso. El Parlament, sin embargo, no lo ha respaldado mediante las resoluciones sometidas a votación, dejando la iniciativa en el terreno de la declaración de intenciones.

Una legislatura de mayorías prestadas

El episodio parlamentario ilustra con claridad el patrón que define la legislatura de Illa: un Govern que sobrevive gracias a apoyos externos que no se traducen en músculo legislativo real. Que una medida presentada como bandera en materia de vivienda no obtenga el respaldo de la cámara en la misma semana en que se anuncia dice mucho del margen de maniobra real del president. La gestión de una crisis habitacional que golpea especialmente a las capas medias catalanas exige más que anuncios; exige mayorías que los conviertan en ley, y esas mayorías, por ahora, no existen.