La Diputación Permanente del Congreso de los Diputados convalidó este viernes el tercer paquete de medidas del Gobierno para paliar el impacto económico del conflicto en Oriente Próximo, con el respaldo de 62 votos a favor, seis en contra —los de Vox— y una abstención de Junts. El decreto incluye la prórroga de los descuentos sobre el impuesto especial de hidrocarburos aplicados a la gasolina y el diésel hasta el 31 de diciembre.

La norma fijaba inicialmente en 20 céntimos por litro la rebaja para octubre, con una reducción gradual prevista para los meses siguientes. Sin embargo, el fuerte encarecimiento registrado en septiembre activó una cláusula de salvaguarda que mantiene el descuento en 20 céntimos también durante noviembre, para bajar a 13 céntimos en diciembre, salvo que los precios en octubre superen un incremento del 15%, en cuyo caso el descuento mayor se extendería.

El PP apoya pese a calificar el decreto de «enésimo fracaso»

El diputado popular José Vicente Marí describió la medida como el «enésimo fracaso» de la política económica del Ejecutivo, aunque su grupo terminó votando a favor. El apoyo del PP resultó decisivo para alcanzar la mayoría necesaria en la Diputación Permanente, que opera en el periodo entre legislaturas.

Vox fue el único grupo que rechazó la convalidación. Su diputado José María Figaredo criticó que el decreto supone otro «parche» temporal y reclamó rebajas tributarias de carácter permanente en lugar de reducciones puntuales y escalonadas. Junts optó por la abstención: su diputado Josep Maria Cruset defendió reducir la presión fiscal para que ahorrar sea posible para la clase trabajadora, pero no consideró suficiente el texto para votarlo a favor.

Los socios del Gobierno reclaman gravar más a las energéticas

Varios de los grupos que respaldaron el decreto aprovecharon el debate para exigir que sean las empresas beneficiadas por la escalada de precios quienes sufraguen estas ayudas. El diputado de ERC Gabriel Rufián instó a que «los impuestos cambien de bando», mientras que la diputada de Bildu Mertxe Aizpurua reclamó recuperar el gravamen a las energéticas y elevar el de la banca. La diputada de Podemos Ione Belarra lamentó que el Gobierno insista en «medidas temporales en lugar de abordar las cuestiones estructurales».

El vicepresidente y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, defendió el decreto aludiendo a un contexto geopolítico «altamente volátil» desde el inicio de la guerra de Irán el 20 de marzo, que sigue generando tensión en los mercados de materias primas energéticas. Su objetivo declarado es proteger a los hogares y sectores más vulnerables al alza energética y reforzar la soberanía energética a medio plazo.

Otras medidas incluidas en el paquete

Más allá de los carburantes, el decreto prorroga durante todo 2026 las ayudas al sector del transporte terrestre, marítimo y ferroviario, incluida la devolución del impuesto de hidrocarburos, así como el descuento de 20 céntimos por litro del gasóleo agrario y las bonificaciones para armadores de pesca. También limita al 15% la subida máxima de la tarifa de último recurso del gas para el cuarto trimestre y fija el precio tope de la bombona de butano en 19,55 euros hasta el 30 de junio de 2027. Mantiene asimismo la cláusula para reducir impuestos de la luz y el gas si se encarecen más de un 15%.

El texto prohíbe el despido en las empresas que se beneficien de las ayudas vinculadas al conflicto, encarga a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia un estudio sobre la eficacia del conjunto de medidas adoptadas y ordena aumentar las reservas estratégicas de gas natural licuado del Plan de Acción Invernal.