Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) asumirá la operación de las Rodalies de Lleida el 1 de marzo de 2027, según confirmó la consellera de Territori, Sílvia Paneque, en su comparecencia ante la comissió d'Agenda Rural del Parlament. La fecha cierra meses de incertidumbre para los usuarios de una de las líneas ferroviarias más deterioradas de la red catalana por la histórica falta de inversión.

El traspaso afecta a dos líneas. La RL3 conecta Lleida con Cervera y actualmente la opera Renfe; la RL4, que hoy llega hasta Manresa, extenderá su recorrido hasta Terrassa cuando FGC tome las riendas. Ambos corredores forman la llamada línea de Manresa, eje vertebrador del transporte ferroviario en las comarcas de Ponent y el Pla de l'Urgell.

Dos aplazamientos antes de fijar el 1 de marzo

El calendario inicial situaba el inicio de operaciones de FGC en otoño de 2026. Sin embargo, el Govern modificó ese plazo en dos ocasiones: primero lo retrasó hasta finales de 2026 y posteriormente lo postergó al «primer trimestre» de 2027, según anunció el president de FGC, Carles Ruiz, durante la Fira MOS. La fecha del 1 de marzo concreta por fin ese horizonte y elimina la ambigüedad que había generado malestar entre los colectivos de viajeros de la zona.

El relevo de Renfe implica también la entrada en servicio de nuevos trenes propiedad de FGC, cuya incorporación estaba prevista para esta misma temporada. Los usuarios de la línea han denunciado reiteradamente las deficiencias del material rodante actual y los continuos problemas de puntualidad que arrastra el servicio.