El Consell Metropolità de Barcelona ha dado luz verde definitiva a la adjudicación del servicio de abastecimiento de agua potable en ocho municipios del área metropolitana a la multinacional francesa Veolia, tras aprobar el orden de clasificación de las ofertas presentadas en el proceso de licitación. El contrato, que supera los 1.000 millones de euros, convierte a esta empresa en la gestora del suministro de Cervelló, Corbera de Llobregat, Molins de Rei, la Palma de Cervelló, Ripollet, Sant Andreu de la Barca, Sant Cugat del Vallès y Tiana.

La oferta de Veolia fue valorada como la técnicamente más competitiva entre las presentadas al concurso. La empresa ya ocupa una posición dominante en el ciclo del agua en el entorno barcelonés: es el principal accionista de Aigües de Barcelona, la sociedad que gestiona el abastecimiento en buena parte del área metropolitana. En esa misma sociedad, CaixaBank —a través de La Caixa— participa con un 5,1% del accionariado.

Un contrato de largo alcance para ocho localidades metropolitanas

Los ocho municipios incluidos en la adjudicación representan una diversidad territorial y demográfica significativa dentro del área metropolitana. Sant Cugat del Vallès, el de mayor población del grupo, contrasta con localidades más pequeñas como la Palma de Cervelló o Tiana. En todos ellos, Veolia asumirá la gestión integral del suministro de agua potable durante el plazo que fije el contrato, cuya cuantía global supera el umbral de los 1.000 millones de euros.

La decisión del Consell Metropolità consolida el modelo de gestión indirecta —es decir, mediante concesión a una empresa privada— para estos servicios básicos, una opción que en los últimos años ha generado debate en distintos municipios catalanes que han explorado fórmulas de remunicipalización o gestión pública directa. La AMB, en este caso, ha optado por mantener la externalización y confiar en la operadora que ya controla la infraestructura de distribución más extensa de la región.

Veolia, con sede en París y presencia en más de cien países, es uno de los mayores operadores mundiales de servicios medioambientales, incluida la gestión del agua. Su posición en el mercado catalán queda ahora reforzada con este contrato, que se suma a su participación mayoritaria en Aigües de Barcelona.