Claves
- 18 detenidos, 10 de ellos menores, por desórdenes públicos
- Núcleo Nacional no llegó a concentrarse: la veintena de ultras se marchó ante la presión antifascista
- Quema de contenedores y lanzamiento de sillas de terraza contra los Mossos
- Los disturbios se prolongaron desde plaza Verdaguer hasta Arc de Triomf y de vuelta a plaza Tetuán
Los Mossos d'Esquadra practicaron dieciocho detenciones —diez de ellas de menores de edad— durante los disturbios que se produjeron este viernes en Barcelona al término de una concentración antifascista convocada en plena Diada. Los arrestos se saldaron con cargos por desórdenes públicos y se concentraron principalmente en la zona de Arc de Triomf, donde tuvieron lugar los enfrentamientos más graves con los agentes.
El origen de la jornada estaba en un llamamiento de Núcleo Nacional, organización de extrema derecha, para manifestarse en la plaza Verdaguer en defensa de la unidad de España. Alrededor de un millar de personas convocadas por grupos antifascistas tomaron el espacio antes de que llegara la veintena de integrantes de la formación ultra, que finalmente optó por marcharse sin llegar a concentrarse. Los Mossos mantuvieron en todo momento un dispositivo de separación entre ambos grupos, aunque ya durante esa primera fase se registraron lanzamientos de objetos contra la línea policial.
Contenedores quemados y sillas de terraza como proyectiles
Una vez disuelto el foco inicial de tensión en plaza Verdaguer, un grupo de antifascistas bajó por el paseo de Sant Joan hacia Arc de Triomf, donde la izquierda independentista celebraba los conciertos de cierre de su propia manifestación de la Diada. En ese trayecto comenzaron los incidentes más graves: quema de contenedores entre el paseo Sant Joan y la ronda de Sant Pere, y lanzamiento de objetos contra los agentes, incluidas sillas tomadas de terrazas de bares próximos. Los Bombers de Barcelona tuvieron que intervenir para sofocar las llamas.
Pasadas las nueve de la noche, los altercados dieron un nuevo giro cuando los manifestantes, en lugar de dispersarse, subieron de vuelta hacia la plaza de Tetuán. El trayecto de regreso reprodujo el mismo patrón: nuevos enfrentamientos con los Mossos, más objetos lanzados y quema de algún contenedor adicional. Los agentes recurrieron en varias ocasiones a maniobras de racimo, con el uso de porras, para disgregar a los grupos más violentos. En total, diecisiete de los dieciocho detenidos lo fueron en el entorno de Arc de Triomf; el decimoctavo, también menor de edad, fue arrestado en las inmediaciones de plaza de Catalunya.
La presencia de diez menores entre los arrestados es uno de los datos más llamativos de la jornada y apunta a la participación de jóvenes —algunos de ellos probablemente muy jóvenes— en los momentos más violentos de los altercados. Este dato quedará ahora en manos de la fiscalía de menores y plantea preguntas sobre la capacidad de los convocantes para garantizar que las movilizaciones no deriven en escenarios de violencia callejera.