Cristóbal Colón, el psicólogo que transformó una idea sin precedentes en una de las cooperativas alimentarias más reconocidas de Cataluña, falleció este jueves a los 77 años. Detrás de La Fageda hay una historia que arranca mucho antes de los yogures y las neveras de los supermercados: arranca en el convencimiento de que las personas con problemas de salud mental merecían trabajo real, no terapia ocupacional.

Colón llegó a esa conclusión tras años ejerciendo como psicólogo en hospitales psiquiátricos. Junto a su esposa, la terapeuta Carme Jordà, fundó en 1982 una cooperativa en Olot con catorce personas procedentes del hospital psiquiátrico de Salt y un local que el Ayuntamiento puso a su disposición. El objetivo nunca fue empresarial en el sentido convencional: la empresa era el medio, no el fin. El fin era ofrecer a personas vulnerables un lugar digno en el mercado laboral.

De la jardinería a 60 millones de yogures: cuatro décadas de transformación

Los primeros años, La Fageda sobrevivió con encargos de jardinería y trabajos para empresas de la comarca. La granja llegó después y, a finales de los ochenta, ya contaban con cerca de un centenar de vacas y producían unos 600.000 litros de leche anuales que vendían a Nestlé. El salto al producto propio se produjo en 1993, cuando dificultades en el vivero forestal y cambios en el mercado lácteo empujaron a Colón a procesar directamente la leche. Arrancaron fabricando unos 50.000 yogures semanales y su primer cliente fue el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona.

Lo que comenzó como una apuesta arriesgada acabó redefiniendo el sector de los lácteos artesanales en España. En 2015 ya producían 60 millones de yogures al año. En 2025, el conjunto de yogures, postres, helados y mermeladas equivale a 108 millones de unidades, con una facturación de 39 millones de euros y una base de consumidores que roza los 2,5 millones de personas.

Más de 500 personas vinculadas a un proyecto que nunca perdió su propósito original

El crecimiento económico no diluyó la razón de ser de La Fageda. Hoy más de 500 personas están vinculadas al proyecto, y una parte significativa pertenecen a colectivos con discapacidad intelectual, trastornos de salud mental o en situación de exclusión social. La cooperativa se convirtió con los años en un modelo estudiado en escuelas de negocios precisamente por su capacidad de conciliar rentabilidad económica con impacto social real, sin sacrificar ninguna de las dos dimensiones.

Colón fue alejándose gradualmente de la gestión operativa en sus últimos años y en 2024 formalizó el traspaso de la dirección, aunque mantuvo su vinculación al proyecto como presidente de honor. La Fageda ha decretado dos días de luto tras su muerte.