La Comunitat Valenciana atraviesa una de sus emergencias meteorológicas más graves de los últimos años. Las lluvias torrenciales asociadas a una dana han dejado ya tres personas muertas y han forzado el confinamiento de residentes en 145 municipios de las provincias de Valencia y Alicante, mientras equipos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) trabajan en el rescate de ciudadanos atrapados en vehículos y tejados.

Las precipitaciones han superado registros históricos en varias estaciones de medición del arco mediterráneo, desbordando barrancos y ríos que han anegado viarios, parcelas agrícolas y zonas residenciales. Los servicios de emergencias han coordinado centenares de rescates a lo largo de la jornada, con especial concentración en las áreas más afectadas del interior y el litoral alicantino.

Trece carreteras cortadas, entre ellas la AP-7

Según el último informe de la Dirección General de Tráfico (DGT), un total de 13 vías permanecen cortadas al tráfico en ambos sentidos en la Comunitat Valenciana y Andalucía. El corte más significativo afecta a la autopista AP-7, interrumpida entre los kilómetros 770 y 774, a la altura de Torre de la Horadada y Pilar de la Horadada, en el extremo sur de la provincia de Alicante.

En esa misma provincia, el agua bloquea también varias vías secundarias: la CV-723 entre Dénia y La Xara, la CV-729 entre Sanet i Negrals y Beniarbeig, y al menos cuatro carreteras en el entorno de Pego —las CV-678, CV-700, CV-727 y CV-728—. En la provincia de Valencia, la CV-603 permanece cortada en el tramo próximo a Masia del Racó por el desbordamiento de cauces en la zona. Las inundaciones también generan cortes en carreteras de las provincias de Córdoba y Sevilla, aunque con menor intensidad.

Confinamiento masivo y coordinación de emergencias

La magnitud del episodio ha obligado a las autoridades valencianas a activar el confinamiento preventivo de la población en 145 municipios, una medida excepcional que impide la circulación de vehículos y restringe los desplazamientos a pie en zonas de riesgo. La UME, desplegada desde primera hora, ha centrado sus operaciones en el rescate de personas aisladas por la crecida de aguas en vehículos varados y viviendas rodeadas por las inundaciones.