Claves
- Una mujer del CETI de Ceuta da positivo en difteria, enfermedad con solo 15 casos en España en once años
- Las autoridades aislaron el módulo y realizaron cribados entre los contactos de la paciente
- Un inmigrante llegado el mismo día falleció por meningitis bacteriana tras acudir al hospital con identidades falsas
- Ceuta acumula brotes de sarna, tuberculosis y varicela desde la entrada masiva del 30 de julio
Una mujer de 27 años alojada en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta ha sido diagnosticada de difteria, una enfermedad que prácticamente ha desaparecido de España gracias a la vacunación masiva. La paciente, que llegó a la ciudad autónoma el pasado 30 de julio, llevaba dos días hospitalizada cuando las pruebas confirmaron el diagnóstico. Según fuentes médicas, la joven presenta antecedentes de trasplante renal y había acudido al hospital en dos ocasiones previas por una infección urinaria.
Las autoridades sanitarias activaron de inmediato el protocolo establecido para este tipo de casos: el módulo del CETI donde residía la mujer fue aislado y se inició un cribado entre las personas que habían mantenido contacto directo con ella. La joven pertenecía al grupo de mujeres trasladadas a ese centro, donde se alojan actualmente unas 130 personas.
Una enfermedad casi extinguida en España, pero con foco en centros de recepción de inmigrantes
El Instituto de Salud Carlos III registró apenas 15 casos de difteria en España entre 2014 y 2024, lo que da cuenta de lo inusual del diagnóstico. La vacunación sistemática, introducida en el país en 1965 con la vacuna DTP, alcanzó coberturas superiores al 95% ya en 1999. Las generaciones nacidas a partir de 1998 presentan una prevalencia de anticuerpos protectores superior al 92%, lo que dificulta la transmisión en la población general.
Sin embargo, el contexto europeo apunta a una tendencia que merece vigilancia: en los últimos años, la Unión Europea ha registrado un incremento de casos de difteria en hombres vinculados a centros de recepción de inmigrantes. La enfermedad sigue siendo endémica en diversas regiones del mundo, y el movimiento intenso de personas puede facilitar la llegada de portadores de cepas de Corynebacterium toxigénicas. En personas vacunadas, la difteria puede manifestarse, aunque en formas generalmente leves.
El único caso autóctono registrado en España desde 1987 ocurrió en 2015, cuando un menor sin vacunar falleció en parte debido a un retraso en la administración de la antitoxina por falta de disponibilidad. Ese precedente evidenció que incluso un caso aislado exige una respuesta de salud pública inmediata y coordinada.
Un fallecido por meningitis y otros brotes infecciosos en las semanas previas
El diagnóstico de difteria se produce un día después de que otro inmigrante llegado también el 30 de julio muriera en Ceuta a causa de una meningitis bacteriana. El joven de 26 años, que se encontraba en situación de muerte cerebral, había acudido previamente en dos ocasiones a los servicios sanitarios utilizando identidades falsas antes de ser ingresado en estado crítico.
Estas dos situaciones se enmarcan en un escenario sanitario que lleva semanas bajo presión en la ciudad autónoma. Desde la entrada masiva del 30 de julio se han detectado casos de sarna, tuberculosis y varicela entre la población llegada. A finales de septiembre, una veintena de sanitarios del Hospital Universitario de Ceuta tuvo que someterse a pruebas de detección de tuberculosis por una posible exposición; todos dieron resultado negativo.